Un microrrelato de Miguelángel Flores ganador en el 1er. concurso de Microrrelatos 8 de Marzo en Montcada i Reixac, Barcelona en el 2015
Suelta
Jamás tuvo costumbre de ceñirse la cintura. Como no la tuvo nunca para sujetarse el pelo en una cola, ni usar sandalias de atarse. Ya de niña era incapaz de mantenerse en fila formando para entrar a clase, o de aunar en su mano las varas de retama que recogía en el camino. Tampoco aprendió a colorear dibujos sin salirse de los bordes. Y dejaba escapar adrede los globos, solo para mirarlos subir, decía. La madre, a la que nada le extrañó, no ha contado a nadie, para que no la tomen por loca, que al parirla, asombrada notó con extrema claridad, en vez de a la niña que venía, cómo con el último empujón, de entre sus muslos una bandada de aves alzaba el vuelo.