Hoy me apetece hablaros de esos años que se nos van echando encima sin sentir apenas como van cayendo. Hoy quiero deciros, lo que para mi ha significado, entrar en la década de los 60 años. Hoy os hago partícipes de ese futuro llamado vejez, de esa etapa que pienso vivir y sentir con toda libertad, con valentía, con pasión.
Dos veces 30
o tres veces 20
Al llegar a los 40, esperaba la tan cacareada crisis de los 40 años, pero gracias a Dios, no me llegó. Luego vino la década de los 50, diez años que pasaron rápidamente, y casi sin darme cuenta, ya tenía encima los 60.
¿Qué significa tener 60 años? Tener 60 años, es haber cumplido dos veces 30, o como dice Serrat, tres veces 20, y no me vais a negar que eso es tener mucha juventud acumulada. Es la hora de tener los ojos muy abiertos y pensar en lo frágil y precario del día de mañana, sin olvidar la riqueza del ayer.
Es vivir intensamente pues puede ser la última década de tu vida. Es la hora de no posponer más los sueños y hacerlos realidad en la medida de lo posible.
Tener 60 años es haberse ganado el derecho y el privilegio a ser una misma sin importarte lo que piensen los demás.
Es conocerse profundamente y dialogar con una misma, es buscar la compañía de tu propio yo, es estar a solas sin sentir soledad, es mirarte al espejo y reconocerte en su reflejo, es mirar tu cuerpo desnudo y no sentir pena al ver tus pechos caídos y la piel arrugada, es burlarse de todas las dietas “milagro” y coger otro chocolate.
Es saber decir “no” sin que te sientas culpable, es decir adiós a los estereotipos culturales, a las viejas ataduras, es poder escribir libremente sobre una misma, es tener la libertad de poder hablar solo cuando se tiene algo que decir, es tener la valentía de callar, de llorar, de gritar sin sentirte avergonzada por ello.
Tener 60 años y ser mujer, es inaugurar una vejez llena de posibilidades y hay que aprovechar todas y cada una de ellas, cuando aún estamos a tiempo de vivir intensamente cada instante.

¿Realmente crees que, en la actualidad, cuando se pide la prolongación de la edad productiva hasta los 67, se puede llamar a uno viejo?.
ResponderSuprimirAmiga Nerín, t'as pasao veinte pueblos, aunque no te voy a negar que yo pasé la crisis de los 40, no me enteré la de los 50 y espero que dentro de un par de años ni me de cuanta de que están ahí los 60, ¿viejo?, ¿que dices?
Querido Emilio, yo hablo de lo que significa para mi haber llegado a los 60 años y a como pienso vivir ese futuro llamado vejez, porque que duda cabe que a partir de los 60 es cuando empieza esa etapa definida con esa palabra que a todos asusta, a nadie gusta y todos tratamos de disfrazar y disimular con denominaciones más "acordes".
ResponderSuprimirA mí me queda poco para entrar en esa década. No te puedo explicar lo que siento, pero desde luego no soy tan positiva como tú, eso tengo que reconocerlo. No sé si es miedo al futuro o temor a lo incierto pero cada vez que lo pienso me entra el "cague". Tendré que tomarme un tiempo para poder superarlo. Abrazos
ResponderSuprimirEste relato ya lo conocía y al oirtelo, me ha hecho recordar un poema de Benedetti que me gusto mucho cuando lo leí .
ResponderSuprimirAhí te lo dejo
Todavía tengo casi todos mis dientes
casi todos mis cabellos y poquísimas canas
puedo hacer y deshacer el amor
trepar una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del ómnibus
o sea que no debería sentirme viejo
pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
Espero te guste . Un abrazo
Si que me ha gustado mucho Chelo, lo conocía ya, pero lo tenía olvidado, ahora tu me lo has hecho recordar y lo celebro.
ResponderSuprimirUn beso
Ligia, abandona ese miedo mujer, no sirve para nada mas que para empeorar las cosas. A la vida, sea la etapa que sea la que se está viviendo, hay que vivirla con pasión, con esperanza y con sueños en un futuro en lo que todo es probable pues siemnpre pervive la posibilidad ¿no te parece?.
ResponderSuprimirUn beso
Nerim
ResponderSuprimirGracias por esta mirada al futuro. Gracias por esta libertad y las palabras exactas en completa devoción a la libertad, este presente, el que evocas es genial. Te guardo en las imágenes hermosas de mi vida.
un abrazo!
Pd
Borges al llegar a los ochenta dijo, "yo como los franceses, a mis 80 es una barbaridad, he cumplido 4 veces veinte. Eso es actitud y lo que has vertido genialmente.
Me gusta la definición de Serrat y todavía es más esperanzadora la de Borges, pero en mi cuerpo no viven, lamentablemente, dos intrépidos treintañeros, sino un maltrecho antes de tiempo; eso sí, estoy cargado de esperanza y optimismo. Besos.
ResponderSuprimirHay una frase que dice " Dulce irresponsabilidad la de la juventud " Yo digo Dulce placidez la de la vejez. Con 71 años pienso misión cumplida, ahora a gozar lo hecho y vivir con alegría lo que Dios me permita. Un beso Martha.
ResponderSuprimirHOLA NERIM: ESCUCHANDO TU DULCE VOZ, ME VIENEN LOS RECUERDOS DEL ENCUENTRO EN BARCELONA, DONDE TUVE EL PRIVILEGIO DE SENTIRTE EN DIRECTO.-
ResponderSuprimirBIENVENIDA A LOS 60,YO HACE UNOS AÑOS QUE ESTOY EN ESTA DÉCADA Y TE CUENTO QUE NO ESTA NADA MAL, CUANDO EL CORAZÓN TIENE GANAS DE VIVIR.-
UN BESO ENORME.-
He oido lo de tu blog en la radio, rápidamente he apuntado la dirección y he entrado a verlo.¡Me ha encantado!
ResponderSuprimir¿Podré yo entrar a comentar algo? No lo he hecho nunca, por miedo o timidez, pero si tengo el permiso de poder hacerlo procuraré iniciarme en ellos. Soy Ampi y ya tengo 69, pero estoy tan agil como si fueran 30, no os podéis figurar todo lo que yo hago con mis nietitos de 2 y 5. Besito
Nerim, me ha emocionado escucharte, tus palabras llenas de fuerza y esperanza y sabiduría.
ResponderSuprimirUn gran abrazo
Loli Pérez
Querida Nerim: Aún me falta un tiempito para llegar a los 60 pero no creo que sea edad para calificarla de vejez....en todo caso, tal como lo escribes y describes, el positivismo acumulado es impactante.
ResponderSuprimirMil estrellitas de energía, joven mía...
Sherezade